Créditos
Esta investigación ha sido realizada por Federico Schumacher Ratti con el patrocinio de:
Y ha contado con el financiamiento del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, "Fondart"
Portada: "Chile 1973" de Flor Auth. Cedido amablemente por la autora.
Agradecimientos Este trabajo no habría sido posible sin el concurso de instituciones y personas que trataré de nombrar aquí, espero, sin olvidar a ninguna. Primero, la participación de Fondart, hoy Fondo de la Música, ha permitido la viabilidad económica para que quien escribe, pueda dedicarse nueve meses a tiempo completo a la investigación, recolección de informaciones y obras, viajes y entrevistas que han permitido la redacción de este trabajo. Obviamente nada de ello habría sido posible sin la aprobación del proyecto de investigación por este Fondo. Luego, está el apoyo e interés que formalizaron en su momento instituciones y organizaciones como el Centre de Documentation de la Musique Contemporaine (CDMC), de la Cité de la Musique en la Villette, Francia. De la Confederación Internacional de Música Electroacústica (CIME), del Instituto de Música Electroacústica de Bourges (IMEB) y de la Comunidad Electroacústica de Chile (CECh). Tan importante como lo anterior, sino más en algunos casos, está el aporte de muchos compositores chilenos, quienes facilitaron un acceso amplio a su trabajo, entregaron preciosas informaciones y estuvieron disponibles en todo momento para resolver mis dudas. En este caso se encuentran Jorge Arriagada, Alejandro Albornoz, José Miguel Candela, Edgardo Cantón, Rolando Cori, José Miguel Fernández, Pablo Fredes, Cecilia García-Gracia, Roberto Garretón, Alejandro Guarello, Adolfo Kaplán, Félix Lazo, Paola Lazo, Cristian López, Gabriel Matthey, Cristian Morales, Mario Mora, Juan Parra, Roque Rivas, Jorge Sacaan, Matías Troncoso y Santiago Vera. Pero también querría agradecer muy particularmente a Gabriel Brncic y Teresa Monsegur, por recibirme en su casa, por su excepcional interés en este trabajo demostrado en largas horas de conversación, en el acceso a sus archivos sonoros, y en sus acertados comentarios, que siempre mejoraron el resultado final de este texto. A Gustavo Becerra y Flor Auth también por recibirme en su casa, por el acceso a sus cintas y al fervor que puso en el traspaso de ellas a un formato digital; por su interés y preciosos consejos. A Flor Auth, por autorizarme a ocupar su precioso trabajo como imágen de “corporativa” (perdón por la palabrota), de este trabajo. A Gabriel, Teresa, Gustavo y Flor, mis agradecimientos por las inolvidables conversaciones, las entretenidas y sabrosas comidas, las noches mirando un video de Les Luthiers…en definitiva, gracias por haber brindado tan sencillamente vuestra amistad. A Fernando García, por su apoyo e inapreciable ayuda desde bastante antes de que este trabajo siquiera comenzara. A Francisco Kröpfl por sus consejos, por su disponibilidad a la hora de ofrecer documentos únicos en su poder. Por su irrefrenable inclinación a apoyar a quienes tienen sed de aprendizaje y trabajo. A Folkmar Hein, director del Estudio de Música Electrónica de la Universidad Técnica de Berlín, por facilitarme grabaciones inencontrables. A Felipe Otondo, cazador implacable de errores gramaticales, de olvidos ortográficos. A Dora Moreno, por permitirme el acceso irrestricto a la biblioteca de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y por su disponibilidad e interés para con este trabajo. A Isabel Bravo, por ayudarme a situar y entender una época de la cual no existen mayores registros. Y por último, a mi esposa, por aceptar que dedique nueve meses de nuestra vida a este trabajo, habiendo tanto otro bello plan que pudo haberse cumplido en esos nueve mismos meses. A todos quienes he nombrado, espero no olvidar alguno, mis más sinceros agradecimientos. Sin vuestro concurso, estoy seguro, difícilmente habría llegado a escribir estas líneas.
Federico Schumacher Ratti |
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